Una reflexión sobre la felicidad y el dinero

Últimamente estoy publicando artículos bastante largos, y hoy he querido irme al otro extremo.

Este artículo será breve, ya que simplemente quiero compartir contigo una reflexión muy interesante que escuché el otro día.

Estaba escuchando el Podcast de Tim Ferris, el autor de la semana laboral de 4 horas, entre muchas otras cosas.

En el episodio Tim estaba entrevistando a Mister Money Mustache (MMM), alguien del que ya he hablado en varias ocasiones.

Sin duda, MMM es uno de los grandes referentes en independencia financiera en EEUU, y durante la conversación dio un consejo que me pareció excelente, y que creo que nunca me había planteado explícitamente.

Quería compartirlo contigo, así como mis reflexiones sobre ello, y por supuesto leer tu opinión en los comentarios para saber si también te parece un buen consejo y cómo lo pones en práctica en tu vida.

MMM dijo algo así:

Céntrate en eliminar cosas negativas de tu vida. No te centres en aumentar las positivas. Eliminar cosas negativas te aportará mucha más felicidad que añadir cosas positivas.

Contó esta reflexión cuando hablaba de como decide si comprar algo o no.

Por ejemplo, imagina que tienes 500€ y nada más, y hay dos cosas que te gustarían, pero solo puedes comprar una.

Una de las cosas que quieres comprar es una televisión de estas modernas de 60 pulgadas con cada vez más K (creo que van ya por 8K).

La otra cosa es un lavavajillas.

¿Por qué te decides?

Depende, está claro.

Imagina que ya tienes una tele en casa, pero es algo antigua, y que no tienes lavavajillas.

Cada vez que tienes que lavar los platos se te cae el mundo, es algo que nunca te ha gustado.

Y, cuando enciendes la tele, a veces piensas ojalá tuviera una tele más grande, así lo verías todo un poco más bonito y mejor.

En este caso, el hecho de no tener lavavajillas es un claro aspecto negativo en tu vida. El hecho de no tener una tele más grande no es tan negativo, ya que con la tele que tienes más o menos te apañas.

Por tanto, tu decisión debería ser comprar el lavavajillas, porque eso mejoraría muchísimo tu vida. Eliminaría los 2 momentos diarios de tener que enfrentarte a lavar los platos.

Comprar una tele más grande y con más K, en cambio, no eliminaría nada negativo en tu vida. Simplemente añadiría algo positivo, que verías la tele mejor.

Eliminar el negativo influiría en gran medida en tu día a día, añadir un positivo no.

También podría ser al revés, que no te molestara mucho lavar los platos, pero que cada vez que vieras la tele te pusieras nervioso por la mala calidad.

Entonces, tu decisión lógica sería comprar la tele nueva, porque te haría mucho más feliz en tu día a día.

Es solo un ejemplo, pero creo que muestra perfectamente la importancia de esta reflexión.

Eliminar o cambiar cosas que te hagan infeliz es mucho más importante que añadir cosas que te hagan un poco más feliz.

En su reflexión, MMM dijo que el solo compraba algo si eliminaba algo negativo en su vida. Si añadía algo positivo, habitualmente no lo compraba.

¿Por qué?

Porque realmente podríamos estar toda la vida comprando cosas que añadan positivos.

Cuando tengo mi tele de 50 pulgadas me puedo comprar un proyector, y después añadir un home cinema, y después un sofá más cómodo, unas luces adaptables…

Y, realmente, llega un punto en el que ni siquiera aprecias la felicidad que eso te aporta. Simplemente tienes más y más cada vez, pero no lo valoras.

Y, si lo pensamos, creo que casi siempre que compramos cosas son para añadir positivos.

Son compras que te producen satisfacción instantánea, pero que realmente no significan nada a largo plazo.

Intenta pensar sobre ello.

¿Qué es lo último que compraste que realmente eliminará un negativo en tu vida? ¿Cómo comparas su impacto en tu vida con otras compras?

Yo, por ejemplo, y siguiendo con los ejemplos puestos, tengo en casa una tele de 26 pulgadas que me regaló mi abuela al terminar la carrera.

Podría tener una mucho más grande, pero ¿para qué?

En cambio, tengo un sofá nuevo muy cómodo, porque estuvimos años con un sofá antiguo en el que cuando llevabas más de una hora no sabías ya ni como ponerte, se te clavaba todo.

Hace ya más de un año que tenemos este sofá, pero incluso ahora cuando estamos en él recordamos el viejo, y apreciamos muchísimo tener este.

Si te centras en eliminar negativos, cada día puedes apreciar lo que tienes, porque recuerdas lo que ya no tienes que hacer o sufrir.

No quiero que me malinterpretes.

No creo que nunca debas comprar nada que no elimine un negativo en tu vida, ya que los extremos nunca son buenos.

Por supuesto en ocasiones yo también compro cosas buscando positivos. Eso si, es importante controlarlo.

Por suerte, me sale de forma bastante natural, ya que mi padre es bastante similar en este sentido, y desde pequeño he crecido viéndolo valorar el dinero.

Si a ti no te sale natural tienes que forzarte a hacerlo, algo difícil al principio pero a lo que creo que te acostumbras relativamente rápido.

Esta reflexión es una de las claves para ahorrar más dinero mes a mes, ya que es otra forma de priorizar tus gastos, y de realmente gastar dinero solo en lo que vaya a aportarte felicidad real.

Y, como ya comenté un día, ser feliz es sin duda uno de los mayores objetivos que podemos tener en la vida.

Espero que te haya gustado la reflexión.

Me encantaría conocer tu opinión sobre ésta, y saber si la aplicas en tu vida y cómo 🙂

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SOBRE MI

8 comentarios en «Una reflexión sobre la felicidad y el dinero»

  1. Muy interesante ver las cosas desde ese lado, nunca me había planteado esto. Incluso de esta forma podríamos llevar a cabo un minimalismo beneficioso sin darnos cuenta. También comparto la idea de que no tiene que ser un extremo u otro. Como decía Bruce Lee, algo así como: el ideal es la unión en entre los dos extremos, la naturalidad innatural.

    Muchas gracias por estos aportes Marc.

    Responder
    • Me alegro de que te haya gustado Germán!

      Siempre es bastante importante lo de no irse a un extremo, éstos nunca suelen ser buenos.

      Un saludo

      Responder
  2. Buena reflexión. Yo realmente, o más bien, mi esposa y yo no solemos comprar por comprar. Pero bueno, estamos en la sociedad del consumismo.
    Mi coche ya anda por los 21 años, y en muchas cosas está obsoleto. Pues bien, le compré un adaptador para el mechero, que es cargador de USB. También le monté un manos libres bluetooth. Pues bien, mi hijo el otro día empezó a interrogarme sobre que era eso que le había puesto al coche. Después de la explicación, me dice con toda la caradura “no es mejor que te compres un coche nuevo ya y dejes de ponerle cosas modernas al esté tan viejo”.
    A lo que yo le contesté “con lo que he puesto, puedo hablar por el móvil sin soltar el volante, y tú puedes cargar la tablet cuando vamos de paseo. La satisfacción que me da esto me ha costado menos de 100 euros. Cuánto cuesta un coche nuevo?”.
    Supongo que a esto te refieres. He solucionado algo negativo, pero sin meterme en mayores gastos.
    Un S3

    Responder
    • Muy buen ejemplo V9!

      Realmente, lo que cuentas es muy poco habitual, y sin duda la mayoría de la gente se hubiera comprado un coche nuevo hace tiempo. Seguro que con tu ejemplo tu hijo también aprenderá de tu visión y llegará a pensar de forma similar.

      Un saludo!

      Responder
  3. Ey Marc!
    Me parece un lección magistral.

    Yo no soy fan de los extremos y al igual que a muchos, me gusta darme algún capricho de vez en cuando, pero esta lección me la guardo porque va a estar muy presente en mi futuro.

    Como ejemplo propio, diré que he aguantado un móvil que estaba dando signos de obsolescencia, y hace 1 semana en el trabajo nos actualizaron los móviles. El que me han dado trae hueco para 2 SIMs y una SD, así que no sólo me he ahorrado el comprar un móvil, sino que ahora sólo llevo 1 móvil en el bolsillo y no 2 como he llevado durante años. Era algo que me aportaba negatividad pero no tanta como para darle importancia y ahora me alegro de haber esperado.

    Lo dicho, me guardo la lección y la sumo al: “Regala experiencias y no cosas materiales” que ya practico con mis seres queridos.

    Gracias por compartir Marc!

    Responder
    • Me alegro de que te haya gustado Manuel!

      Muy buena la idea de regalar experiencias y no cosas materiales, al final las experiencias son lo que más aporta y más se recuerda. Las cosas, cuando alguien no las necesita, no sirven para nada.

      El ejemplo del móvil es bueno. Siempre dependerá de si tener ese móvil viejo te hace maldecirlo cada vez que lo sacas del bolsillo o si simplemente querrías otro para tener uno mejor sin más.

      Un saludo

      Responder
  4. ¡Gracias Marc por compartir! La verdad es que nunca me había planteado comprar así, pero a partir de ahora lo voy a aplicar. Siempre queremos más y más y no le damos valor a las cosas, y sí que es ciero que cuando consigues eliminar algo negativo lo disfrutas mucho más que cuando obtienes algo positivo, que también lo disfrutas pero no tanto. Siempre aprendiendo contigo 🙂

    Responder
    • Me alegro mucho de que te haya gustado Mari Carmen, muchas gracias por pararte a comentar.

      Es una reflexión sencilla, pero a la vez muy útil. Cuánto más fácil sea de aplicar algo, mucho mejor.

      Un saludo!

      Responder

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