Postre-Vino-Restaurantes

Después de quejarme un poco sobre los horóscopos y sobre como nos engañan, hoy le toca recibir a los restaurantes y una de sus maneras de estafarnos…

El otro día fui a cenar con unos conocidos a un restaurante y, como siempre, al llegar la hora de pagar casi me da un infarto. Se me puso cara de Opinatron y no pude evitar indignarme por dentro.

Estoy seguro de que es algo que también te pasa a ti, aunque si no eres de los que miran el precio de las cosas a lo mejor no te das ni cuenta.

El restaurante era uno normalillo, en el que el plato medio costaba unos 15€ (algo asumible cuando vas a cenar por ahí). La lógica invita a pensar que, contando una o dos consumiciones, el precio de la cena podría estar alrededor de 20€… ¡Ya te gustaría! 😉

¡Al final la cena nos salió a 35€ por persona! (¡Y eso sin contar la propina!!!)

¿Cómo puede ser que, costando el plato 15€, al final la cena te salga por más del doble de precio? Aquí es donde, en mi opinión, los restaurantes se aprovechan al máximo de la gente que no mira el precio de las cosas…

El resumen de la cuenta por persona

  • 15€ de plato. Asumible, no esperaba ni más ni menos.
  • 5€ de entrantes. Bueno, siempre está bien pedir algo para matar el hambre mientras se esperan los platos…
  • 5€ de postre. Ufff, ¿cómo puede ser que un postre cutre a más no poder valga este dineral? Hay gente que hasta pidió una naranja helada de esas…A 5€, ¡¡la naranja más cara del mundo!!
  • 10€ de bebida. ¡Aquí sí que mi indignación fue máxima! Entre vino y un poco de agua, me gaste casi igual en bebida que en el plato principal, pagando 15€ por botella de vino, cuando su precio en el supermercado es de unos 3-4€, y ¡nunca he comprado ninguna! (A pesar de lo que pueda parecer por lo desorbitado del precio gastado en bebida, salí del restaurante como si hubiera sido vino sin alcohol).

Si me está leyendo alguno de los consejeros de bankia, con sus famosas tarjetas black, debe estar pensando vaya pringao el Opinatron este, 35€ por una cena y le parece mucho…Sí, el post va dirigido a personas sin tarjetas mágicas 😉

Con este post no digo que no se pueda pedir vino y postre en los restaurantes, eso queda a la elección de cada uno, simplemente presento las opciones que tenemos, y en este caso podemos elegir entre ir al restaurante una vez y pedir entrantes, plato, postre y vino o ir dos veces y pedir solo plato y una o dos cervecitas, la elección es vuestra como siempre 😉

¿Y vosotros, que pensáis sobre esto? ¿Qué es lo que más y lo que menos os gusta de los restaurantes?

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