ETF-Acumulación-Distribución

Después de ver qué son los ETFs y que tipos hay dejé clara mi opinión sobre las características que yo busco en un ETF, quedando solo en duda si elegir uno de acumulación o uno de distribución, factor que en mi opinión depende del perfil que tenga cada uno como inversor y de sus objetivos. En este artículo voy a realizar un análisis práctico para ver cuando es mejor invertir en un ETF de acumulación y cuando es mejor hacerlo en uno de distribución.

La única diferencia entre estos dos tipos de ETF es que el de distribución reparte dividendos y el de acumulación no, pero las comisiones y todas las demás condiciones son las mismas, por lo que no será un estudio en el que tengamos que suponer muchas variables.

Recibir dividendos implica que:

  • Cada vez que se cobran se tiene que pagar un 20% (actualmente, ya que les gusta cambiarlo cada cierto tiempo…) en impuestos. En un ETF de acumulación evitamos pagar este 20% en cada cobro de dividendos.
  • Si se tiene una cuenta en €, que sería lo normal en brokers tipo ING, y el ETF opera en $, cada vez que cobremos dividendos tendremos que pagar una comisión por cambio de divisa. En el estudio supondremos que tenemos tanto la cuenta como el ETF en la misma moneda, ya sea € o $, por lo que no pagaremos por cambio de divisa, aunque es algo que se tiene que tener en cuenta.

Por supuesto, el objetivo con la estrategia Buy and Hold es llegar a vivir de los dividendos, por lo que si invertimos en un ETF de acumulación llegará un día en el que tengamos que vender, ya sea todo o una parte, pagando un 20% (quien sabe cuanto será en el futuro) sobre las plusvalías, mientras que si invertimos en un ETF de distribución no tendremos que vender, evitando así pagar ese 20% sobre las plusvalías.

Para realizar el estudio realizaré las siguientes suposiciones, que pueden ser muy variables pero creo que pueden servir como caso general:

  • Dividendos brutos del 3% anuales en el ETF de distribución y 20% de impuestos.
  • Aportación inicial de 20.000€.
  • Aportación anual de 5.000€, que puede ser mucho al principio pero se irá compensando, ya que para facilitar los cálculos no tendré en cuenta la inflación.
  • Reinversión de dividendos obtenidos en el ETF de distribución.

Vamos a ver los resultados, tanto en tabla para que se vea como lo he hecho como en gráfica para sacar unas conclusiones de un vistazo.

ETF-Acumulación-Distribución-Tabla

ETF-Acumulación-Distribución-Gráfica

La linea azul representa el saldo a final de año en un ETF de acumulación y como era de esperar a medida que pasan los años se separa de la linea roja, que es el saldo a final de año en un ETF de distribución. La linea verde representa el saldo que se obtendría si vendemos el ETF de acumulación, pagando un 20% por las plusvalías, porque ha llegado la hora de vivir de los dividendos, y casualmente ésta es clavada a la linea roja.

Viendo los resultados, la conclusión es que independientemente de si adquirimos un ETF de distribución y no vendemos nunca o uno de acumulación y lo vendemos todo llegado el momento para invertir en el etf que dé dividendos, el saldo final será el mismo.

Por supuesto, una opción mucho más interesante es invertir en un ETF de acumulación y llegado el momento de jubilarse ir vendiendo solo un pequeño porcentaje cada año, obteniendo así una clara ventaja el ETF de acumulación frente al de distribución. Aunque la diferencia en la gráfica parezca pequeña, a los 40 años hay una diferencia de 500.000€ entre los dos tipos de ETF, nada despreciable.

Por tanto y en conclusión, obtendremos los mismos resultados invirtiendo en un ETF de acumulación y vendiendo para comprar uno de distribución llegada la hora e invirtiendo en un ETF de distribución y no vendiendo nunca, pero obtendremos muchos mejores resultados con uno de acumulación si no lo vendemos todo y vendemos solo lo que necesitemos cada año, por lo que sería la opción más lógica.

Para plazos cortos parece que no hay mucha diferencia entre las opciones, pero es debido al eje de la gráfica, por lo que yo seguiría decantándome por acumulación.

¿Qué haré yo?

Viendo los resultados, cuando yo me decida a comprar algún ETF lo compraré de acumulación sin duda, ya que así cuando decida vender tendré bastante más dinero que si compro uno de distribución.

Además, así aseguro no gastar los dividendos en algún capricho, aprovechar al máximo el interés compuesto y, si se diera el caso de tener cuenta en € y ETF en $, evitaría comisiones de cambio de divisa en cada cobro de dividendos.

Si tu intención es invertir los dividendos en el mismo ETF, creo que lo mejor es adquirir uno de acumulación. Si los quieres gastar o invertir en otros productos, debes adquirir el de distribución.

¿Y tu, que harías? Coméntalo 😉

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