Buscamos excusas por naturaleza.

Nuestra tendencia suele ser dejar para más tarde muchas cosas, en lugar de hacerlas al momento.

En algunas ocasiones eso no tiene repercusiones, pero cuando se trata de la inversión sí que las tiene, y muy importantes.

Hoy vamos a ver porque tienes que empezar a invertir YA, y es que esperar te costará mucho dinero.

Veremos dos casos diferentes para mostrar la importancia de empezar a invertir cuánto antes.

Caso 1. Misma inversión anual, empezando en diferentes momentos.

En este primer caso tenemos a dos protagonistas, Miguel y Juan. Ambos tienen 35 años y planean invertir hasta los 65 años, por lo que su plazo de inversión será de 30 años.

Los dos ganan lo mismo y ahorran lo mismo, 5000€ al año, pero Juan siempre encuentra formas de gastar ese ahorro, y cree que ahora no es el momento de invertir, por lo que decide empezar a invertir a los 40 años, 5 años más tarde.

Miguel, en cambio, quiere empezar a invertir ya.

Miguel invierte 5000€ al año durante 30 años, con una rentabilidad estimada del 7% y, por supuesto, reinvirtiendo los intereses para aprovechar el interés compuesto. Juan, en cambio, invierte los 5000€ al año durante 25 años, y así puede gastarse ese ahorro estos primeros años en lugar de invertirlos.

En esta simulación no he tenido en cuenta la inflación para no complicar tanto el ejemplo. Aquí tienes los resultados.

Parece una tontería empezar 5 años antes o después, pero el interés compuesto es impresionante.

Miguel, habiendo empezado 5 años antes y habiendo puesto solo 25.000€ más que Juan, tiene 505.365€ a los 65 años, mientras que Juan tiene 338.382€.

La diferencia es abismal.

Sin duda, la decisión de Miguel de empezar 5 años antes es la mejor decisión. Cuánto antes puedas empezar a invertir, mucho mejor, ya que más tiempo tendrá el interés compuesto para trabajar y hacer crecer tu dinero.

Caso 2. Mismo objetivo final, empezando en diferentes momentos.

En este segundo caso nuestras protagonistas serán Marta y Ana. Ambas tienen 30 años y quieren llegar a los 65 años con 270.000€. Para ello invertirán su dinero, obteniendo como antes un 7% anual.

Marta decide empezar a invertir ya mismo, mientras que Ana decide esperar 10 años, hasta tener 40. Veamos los resultados.

La diferencia en este caso es también muy importante.

Para lograr ese objetivo de 270.000€ a los 65 años Marta invierte 1.800€ anuales durante 35 años, para un total de 63.000€, mientras que Ana tiene que invertir 4.000€ anuales durante 25 años, para una inversión total de 100.000€.

La importancia de empezar a invertir ya en lugar de hacerlo dentro de unos años queda clara.

Como dijo Mark Fisher:

Las personas que pierden el tiempo esperando las condiciones perfectas para que todo encaje, jamás consiguen hacer nada. El momento ideal para la acción es ¡AHORA!