Supongo que recordarás que hace unos meses escribí un artículo en el que me ofrecía como coach financiero gratis.

He estado ayudando a bastantes personas, y hoy os traigo un ejemplo. El artículo de hoy es un corto relato que ha escrito una chica a la que he ayudado como he podido, un relato con el que estoy seguro que muchos se podrán identificar.

Cada caso en el coaching ha sido diferente, ya que nadie necesita lo mismo, y aunque la mayoría se han centrado más en aprender a invertir eso no es siempre lo necesario, ya que antes de poder invertir se tiene que poder ahorrar.

Mi historia con el coaching financiero con Marc

Viví muchos años pensando que mi vida era perfecta.

Un trabajo estable, un salario aceptable, un esposo amoroso, hijas maravillosas, un hermoso hogar. Viajes de vez en cuando, salidas a comer y al cine, etc. etc.

A pesar de esa vida de ensueño, vivía lo que parecía una historia sin fin: Recibir el sueldo, pagar mis deudas, quedarme sin dinero, volverme a endeudar. Recibir el sueldo, pagar mis deudas, quedarme sin dinero, volverme a endeudar.

Y así, mes tras mes…

Creía que mi vida era tranquila y feliz, pero cuando llegaban los estados de cuenta de mis tarjetas de crédito y el sueldo no me alcanzaba para cubrirlas todas, caía en una profunda depresión, de la que solo podía salir de una forma: comprando.

El hecho de volver a comprar cosas que muchas veces no necesitaba me hacía feliz, pero solo momentáneamente. En un par de días, volvía a sentir esa angustia de vivir endeudada y el arrepentimiento de haber comprado cosas de las cuales pude haber prescindido.

Hasta que algo sucedió en mi interior y llegó el día en que me dije: ¡Basta, no puedo seguir así! Y decidí cambiar

Empecé a buscar en Dr. Google, técnicas para mejorar mis finanzas personales, pero no avanzaba mucho, hasta que di con Marc y su blog: Opinatron.

Con un poco de excepticismo, escribí el primer mail… ¡y me llevé una gran sorpresa cuando recibí respuesta! Sinceramente, pensé que sería un autorespondedor y no una persona la que me atendería.

El motivo por el que me decidí a pedirle el coaching fue la forma de expresarse, con seguridad y sinceridad. Me agradó mucho que alguien con experiencia pueda ayudar a los demás de forma desinteresada.

El cambio ha sido extremo.

Me ha costado mucho, puesto que tenía un hábito difícil de cambiar. El hecho de salir de compras hace que seas mucho más aceptada por la sociedad, ya que cuando lo haces, eres “feliz”.

Y cuando no quieres comprar, la sociedad te señala como tacaña o te miran raro por no ser como ellos.

Ahora no sólo gasto menos, gasto inteligentemente. Y hacerlo de esta manera me hace mucho más feliz.

Saber que no tengo deudas y que en mi futuro no tendré problemas económicos, me hace vivir en paz y con alegría.

Hoy quiero compartir un poco de esta felicidad. De esta manera fácil de cambiar el rumbo de tu vida y retomar el control de tus finanzas. Cuesta al principio, pero al final valdrá mucho la pena.

 

Hasta aquí la historia, no es muy extensa pero creo que es un claro ejemplo de la vida que llevamos actualmente, y de como ésta no nos hace realmente felices. La protagonista estaba, sin duda, inmersa en la carrera de la rata, y el simple hecho de tener a alguien que se lo explicara y que le dijera que es normal, pero que no es el único camino, ha sido suficiente.

Parece una tontería, pero si pasas de gastar un 10% más de lo que ganas a gastar un 10% menos de lo que ganas tu calidad de vida aumenta en gran medida, al contrario que tus preocupaciones a fin de mes, que desaparecen de golpe.

Por ello, me ofrezco otra vez para ayudarte. No voy a cobrarte nada, ya que por ahora sigo teniendo tiempo para hacerlo gratuitamente. Simplemente el punto de vista de otro puede ayudarte.

Si quieres algo, no dudes en contactarme.